Origen — El retorno sagrado hacia tu esencia — Michelle Lafaurie

El contenedor abre sus puertas en febrero del 2027

Aplicar a Origen →

Recuerdo que
estaba muriéndome.

Una vieja identidad.

Mi vida se estaba desmoronando junto con ella, y no había nada que pudiera hacer para detener la demolición de una estructura que había sostenido mi identidad durante años.

Antes de que mi vida se derrumbara, ya existía una parte de mí que sabía que esta estructura no era mi hogar, no era verdad. Algo antiguo, eterno y verdadero estaba llamándome hacia su encuentro. Estaba siendo invocada por partes esenciales de mí que buscaban regresar a casa.

Fui llevada innumerables veces al pozo. Muchas veces, resistente. Parecía una marmota: lenta y perezosa. Saqué los colmillos y enterré mis uñas, aferrada a una vida que ya no podía sostenerme, pero que era todo lo que conocía.

En ese descenso profundo, finalmente fui tomada por Ella, la que sabe.

Entregué esa identidad cortándola con la misma espada que había cargado toda su vida. Entregué con ella gran parte de su armadura oxidada, su piel vieja, su máscara.

Murió dignamente. Aferrada a su espada.

Y así honro su memoria.

No sabía si iba a salir con vida de allí.

¿Quién era yo sin ella?
¿Quién podría amarme sin ella?
¿Quién podría validarme sin ella?

Hay una puerta en estos lugares liminales, en ese inframundo, en ese hueco del tamaño de Dios. Y solo aparece cuando nos rendimos a su profundidad y nos permitimos ser vaciadas por la que sabe. Cuando nos rendimos ante el no saber qué va a ocurrir.

En ese soltar, me sentí acogida por lo desconocido. Me sentí caminando con Dios.

Y, cuando menos lo esperaba, la puerta apareció.

Cuando la crucé, la visión de Origen aguardaba del otro lado.

Y Origen me mantuvo con vida mientras la metamorfosis estremecía mi cuerpo, mi corazón, mi útero y mi espina.

Ahora entiendo que la grieta no era el lugar donde mi vida había fallado. Era una puerta hacia más de mí misma.

No había nada que reparar, nada que recuperar, nada que conseguir, nada que sujetar.

Solo quedaba rendirme a través de esa hendidura en el suelo de una vieja vida y permitirme ser encontrada por lo que también buscaba encontrarme.

En ese espacio abierto por el derrumbe de todo lo que no era verdad, quedé preñada de Origen.

Y parirlo al mundo ha sido la proclamación de mi propia medicina.

Desde entonces, yace una ofrenda en el suelo de mi cuerpo.

El cuerpo salvaje — Michelle Lafaurie en la selva

¿Para quién
es Origen?

Para mujeres que llevan tiempo en un camino de búsqueda, estudio y práctica.

Mujeres que han explorado, estudiado, probado herramientas, lenguajes y formas de comprenderse. Que han acumulado conocimiento, experiencia, sensibilidad y percepción.

Pero hay algo que todavía no ha terminado de encarnarse.

No estás buscando un hack, una transformación express, otra certificación ni otra metodología que consumir.

Hay algo en ti que sabe que todo lo que has aprendido está llamado a ponerse al servicio de algo más grande que tú. A derramarse sobre tu vida, tus creaciones y la forma en que habitas el mundo.

Para mujeres que saben que ya no pueden seguir adelante sin sentir.

Hay algo que necesita ser llorado hasta el tuétano.

Un duelo que no ha podido ser atravesado. Una parte de tu vida que ya no puede seguir sosteniéndose de la misma manera.

Para mujeres que ya no son quienes eran, pero todavía no saben en quién se están convirtiendo.

Te encuentras en un territorio entre mundos. En un bardo. En medio de un umbral, con un pie adentro y el otro afuera.

Una identidad terminó de quedarte pequeña, pero la que está emergiendo todavía no tiene forma.

Y sabes que ya no puedes seguir viviendo como antes.

Hay una verdad que llevas tiempo escuchando internamente y ha llegado el momento de permitir que reorganice tu vida. Dejar que aquello que eres realmente encuentre un cuerpo desde el cual encarnarse.

No estás buscando convertirte en alguien más.

Estás dispuesta a dejar de abandonarte para poder ser quien ya eres.

Doce meses de
exploración y encarnación

Dos encuentros en vivo cada mes

Una transmisión + un espacio de integración. Un encuentro estará dedicado a la transmisión viva del tema, portal o territorio que estemos atravesando ese mes. El segundo será un espacio de coaching grupal y acompañamiento profundo, en relación con aquello que ese trabajo esté movilizando en cada una.

Prácticas de Embodiment

El cuerpo no acompaña el proceso. Es el proceso. A lo largo del recorrido tendrás acceso a prácticas para habitar y aterrizar en tu cuerpo. Movimiento intuitivo, respiración, presencia, enraizamiento y exploración somática para metabolizar e integrar aquello que estemos atravesando.

Ceremonias

Experiencias de intensidad y profundidad donde cuerpo, emoción, energía, conciencia y espíritu pueden encontrarse. Ceremonias para alquimizar aquello que necesite ser transformado, entregado o integrado.

Digestión y acompañamiento

Tendrás un espacio grupal de acompañamiento entre encuentros, a través de Telegram, para compartir, preguntar, procesar y metabolizar lo que esté ocurriendo dentro y fuera de Origen.

El Descenso

Hacia el final del recorrido nos reuniremos presencialmente para atravesar el Descenso. Un rito de paso. Una ceremonia de presencia, cuerpo y comunidad en la que cada mujer tendrá la oportunidad de parir su propia medicina y su esencia en el mundo, frente a las mujeres que han caminado a su lado durante este proceso.

Manos en la tierra — ritual de Origen

Fecha de inicio

El contenedor abre sus puertas en febrero del 2027.

Duración

12 meses.

Modalidad

Online, con un encuentro presencial al final del proceso.

Horario

Hora Colombia. Los encuentros se realizan generalmente los martes o miércoles en la tarde (aprox. 4:30 p.m.). Las fechas se comunican con anticipación.

Michelle Lafaurie

Soy Michelle Lafaurie.

Estoy al servicio de tu retorno sagrado hacia tu esencia.

Facilito experiencias, ceremonias y espacios de profunda transformación donde aquello que fue desplazado, ocultado, exiliado o abandonado puede volver a ocupar su lugar legítimo en la vasija de tu cuerpo.

Mi medicina llama de vuelta aquello esencial que alguna vez tuvo que ser enterrado para devolverle dignidad, consagración y encarnación.

Mi trabajo nace de lo vivido, lo experimentado, lo integrado y lo alquimizado. Integro lo cuántico, lo energético, lo somático, lo emocional, lo físico y lo espiritual, desde una mirada multidisciplinar y multidimensional.

Soy psicóloga, coach energética y somática, y practicante formada en la Quantum Spine School.

Pero, sobre todo, soy una mujer al servicio de una medicina que aprendí primero a atravesar en mi propio cuerpo.

Ceremonialista. Ritualista. Escritora litúrgica y anárquica.

No estoy aquí para decirte quién eres.
Estoy aquí para sostener el espacio donde puedas volver a encontrarte con aquello que nunca dejó de saberlo.

¿Estás dispuesta a
cruzar el umbral?

Origen es una iniciación, y no es para todas las mujeres. El contenedor abre sus puertas en febrero del 2027 y, si sientes el llamado, completa el formulario con honestidad y presencia.